Archivo mensual: enero 2018

Valoramos nuestros hábitos

A Sole le queda muy poco para finalizar las prácticas en el centro. Una de las tareas que le encomendaron en la Facultas de Ciencias de la Educación fue el diseño y la implementación de una unidad didáctica de las áreas objeto del prácticum. En Sexto eligió el tema “La salud, un bien común”.

Frau Arjona hace aclaraciones a algunxs alumnxs.

Para cerrar el tema cada niño ha creado gráficos a partir de los datos registrados  durante dos semanas en una tabla.

Al presentar la información de una manera tan visual, han destacado algunos datos. Especialmente en la categoría “actividad física” nos ha llamado la atención los picos en ciertos días que coincidían con el campamento en El Picacho. Otros ámbitos analizados fueron: horas de descanso nocturno, consumo de fruta, cepillado de dientes.

Gráfico de líneas

Por un lado, hemos comprobado la utilidad de este estas herramientas para organizar datos; nos permiten procesar e interpretar información de una manera sencilla.

Por otro lado, pudimos hacer una valoración objetiva de nuestros hábitos saludables.

Iniciacion al atletismo

Un año más participamos en la actividad de iniciación al atletismo organizada por la Delegación de Deporte de Chiclana.

Como en cursos anteriores, el alumnado Cuarto, Quinto y Sexto se desplazó al estadio municipal de atletismo para realizar distintas actividades, además de trabajar la velocidad y resistencia.

Salto de longitud y de altura.

Lanzamiento de pesas y jabalina

Queremos dar las gracias a Iván, Marta, Mari Carmen, Jesús y Álvarez, los monitores que nos atendieron.

Campamento en el aula del Picacho

El miércoles Sexto se desplazó hasta el Aula de la Naturaleza “El Picacho” en la localidad de Alcalá de los Gazules.

Al llegar nos recibió Cachito, un bodeguero muy simpático que se convirtió en nuestro compañero inseparable, y Juanjo, el monitor que nos atendió durante toda la estancia.

Antes de comenzar las actividades programadas desayunamos. No hay mejor manera de iniciar el disfrute del Parque Natural Los Alcornocales.

Posteriormente iniciamos el ascenso a El Picacho.

Juanjo nos habló de la importancia de preservar este medio natural. También destacó algunos de los árboles que coexisten con el alcornoque: acebuche, roble andaluz y algarrobo.

Además, vimos huellas de ciervo y de corzo.

Por el camino hicimos multitud de paradas que nos permitieron recuperar fuerzas y persistir en el camino.

Finalmente alcanzamos la cima y fuimos premiados con vistas impresionantes.

Recuperamos el aliento…

…y observamos los buitres leonados que sobrevolaban nuestras cabezas.

No hace falta decir que después de esta jornada tan intensa, la ducha y la cena nos sentaron muy bien.

Por la noche jugamos al escondite. ¡Qué miedo da desplazarse en la oscuridad!

El segundo día nos levantamos tras pasar una noche con fuerte levante.

A pesar de ello practicamos escalada a pesar del fuerte levante.

¡María y Ámbar incluso se atrevieron a hacer el murciélago!

Después de esta actividad fuimos al encuentro de Irene M., que fue a pasar la tarde. Comió con nosotros y participó en la actividad programada para la tarde.

Juanjo le dio a cada uno un rol que debía prepararse: Alcaldesa del Ayuntamiento de El Picacho, líder de la oposición, ecologistas, empresarios, periodistas… Una vez preparados, los personajes interactuaron en un pleno en el que unos empresarios proponían construir un centro comercial en el corazón del Parque Natural.

Aprovechamos la segunda y última noche para jugar a Cluedo. Carlos interpretó a la victima, mientras que Cristina, Laura y Juanjo hicieron el papel de cocinera, ama de llaves y médico de familia, respectivamente. Observamos las pistas e interrogamos a los sospechosos antes de reunirnos para compartir las conclusiones a las que habíamos llegado.

Escena del crimen

Estrenamos la mañana del día 3 practicando tiro con arco.

Antes del almuerzo hicimos un taller de biodiversidad.

A lo largo de nuestra estancia estaba prohibido decir la palabra “agua”. Quien no respetara esta norma se quedaba el tótem.

Antes de irnos Juanjo aplicó un “castigo” a la persona que conservaba el tótem a la terminar de almorzar: Luna. Explicó de una manera muy gráfica el uso del agua en porcentajes.

La cara de Luna sirvió de pizarra.

La moraleja del juego es evitar el desperdicio de agua, igual que intentamos evitar la palabra que designa ese líquido que es el elixir de la vida.

Nos despedimos de Juanjo y Cachito y emprendimos el camino de vuelta.

Ha sido un campamento maravilloso en un espacio natural hermoso. La convivencia ha sido excelente y estamos deseando compartir nuestra experiencia con el resto del cole.